jueves, 26 de noviembre de 2015

Bali 2015: La bendición de la Isla de los Dioses.

Yayo y Macarenas en el Templo de Pura Besakih (Bali)
Templo Pura Besakih (Bali)
Hace muchos, muchos años ya… cuando al levantarme por la mañanas y mirarme al espejo aún no veía ojeras y Yayo tenía el pelo completamente oscuro; cuando aún ella no había nacido, decidimos viajar a Bali como parte de nuestro viaje de bodas.

Teníamos muchos días libres y aún no era habitable nuestro hogar. Así que decidimos marcharnos lejos de todo y de todos y emprendimos una aventura en coche que nos llevó por toda la costa atlántica de Marruecos hasta Mauritania. Volvimos de aquel viaje y, como seguíamos sin tener un lugar confortable en el que pasar nuestros primeros días de casados, decidimos irnos a Bali. 

Pescadores mauritanos (2004)
Pescadores mauritanos (2004)
Habían pasado sólo dos años del atentado de radicales islamistas en Kuta, en el que al menos murieron 187 personas, en su mayoría turistas. Así que los billetes de avión eran muy baratos. Por eso decidimos ir a Bali. Por eso y porque, pese a que sólo habían pasado tres años desde el 11-S y la caída de las Torres Gemelas en Nueva York, aún no había esta psicosis terrorista que hoy día convive permanentemente con nosotros. Éramos jóvenes, no estaba ella, no temíamos nada, ni por nadie… Regresamos a casa a tan sólo a una semana del devastador tsunami que asoló el Paraíso y nos horrorizó en casa viendo los informativos. 

Era el año 2004 y nos íbamos a pegar unas vacaciones de sol y playa en pleno diciembre que nos erizaba el vello nada más pensarlo.

Desembarcamos en un pequeño aeropuerto -el de Denpasar- y comenzamos nuestra aventura balinesa inaugurando nuestra primera noche en la Isla de los Dioses con una cena de ahumados a la luz de las velas ¡Qué ideal era todo!

Arrozales en Bali
Arrozales en Bali
Al día siguiente, paseamos por las playas infinitas de Bali y las callejuelas de puestecillos y motos mientras planificábamos qué haríamos en los días posteriores. Pero aquella noche yo comencé a encontrarme mal. Comenzó un proceso febril de temperatura no muy alta pero constante y contínuos vómitos. Vomitaba la comida, vomitaba el agua, vomitaba al toser, vomitaba, vomitaba, sólo vomitaba; pero lo peor era salir a la calle: aquellos olores a incienso y especias,… me cansaba con caminar sólo tres pasos y, cada cien metros, había de pararme a vomitar en las esquinas. Dejé de comer y, sólo a veces, toleraba unas salchichas de lata con ketchup que Yayo me compraba en una tiendecita junto al hotel y me calentaba en la cafetera eléctrica de la habitación.

Yo me esforzaba para no aguarle las vacaciones a Yayo, pero me encontraba mal y únicamente osaba asomarme al mundo por la noche, al descender la temperatura. 

Macarena en Bali (2004)
Bali (2004)
Recuerdo que contratamos un conductor para visitar el volcán Batur y, pese al empeño del señor en intentar llevarnos a algún lugar en el que hacer compras, tras ver en peligro la tapicería de su coche, desistió de su trabajo y trató de hacerlo con la mayor rapidez y diligencia posible. Lo mismo pasó de camino al Templo de Goa Gajah.

Dejé de comer. Y Yayo se planteó la alternativa de abandonar Bali para volver a casa inmediatamente. Pero cambiar los billetes de vuelta salía por un pico, con lo que opté porque Yayo fuera a pescar por las mañanas mientras yo dormía y luego… Dios proveía. 

Yayo de Pesca en Bali
Yayo volviendo de una mañana de pesca
Recuerdo cómo un día, me trajo un pez león en una caja de plástico desde el arrecife para que yo también viera algo de lo que él estaba disfrutando (si se puede decir que el pobre lo disfrutara).

Me quedé absolutamente famélica de no comer y tanto vomitar. Y sólo deseaba el día de regresar ¿a casa? Qué difícil fue todo…

Templo de Tanah Lot (Bali)
Templo de Tanah Lot (Bali)
Nos quedamos sin ver Ubud, sin que cumpliera una de mis ilusiones que era ver el Templo de Tanah Lot, sin poder ver Pura Besakih,… ¡Qué mal todo! Así que Yayo, al volver a casa, me prometió que un día me llevaría de nuevo a Bali para que disfrutara de todo lo que no habíamos podido disfrutar en aquel viaje. Y luego,… presenciamos cómo todos los medios hablaban del tsunami…Por eso, pese a que habían pasado muchos muchos años, el año pasado volvimos a Bali cuando los dioses nos habían bendecido.

Macarena en el Templo de Pura Besakih (Bali)
Macarena tocando un xilófono artesanal en Pura Besakih (Bali)
Nosotros en aquel momento, en aquel primer viaje a Bali, no lo sabíamos, pero habíamos comenzado ya a vivir... EL MUNDO CON ELLA.

7 comentarios:

  1. Y yo... no me voy a cansar nunca de darte las gracias!!!!! Muchos besos.

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  2. ¡Wow, resulta que vomitabas porque estabas embarazada de tu niña...! Yo también soy viajera, dos años más tarde de tu primer viaje a Bali me encontraba en Tíbet, pero ni vomité ni tengo ahora una criatura con la que rememorar viajes, que sí me gustaría, no te creas. En Asia estuve en Tíbet, Nepal, China e India, pero no en Bali y sí que tengo ganas, también muchas de ir a Camboya, que por lo que he visto en tu columna lateral sí parece que has estado, ¿no?. Después de viajar por 4 continentes estoy de parón viajero por culpa de la crisis, que no llegan los dineros para todo, pero tengo muchas ganas de retomarlo. Te encontré de casualidad en una comunidad de intercambio de puntos G+, y no pude resistirme tras ver esa hermosa estampa familiar. Yo también tengo un blog de viajes, pero hace mucho que no lo actualizo y además he posteado poco en él, pues mis tres blogs de poesía me ocupan ese tiempo, y aunque ahora tiempo es algo de lo que no ando muy sobrada por motivos laborales, me agrego a tu blog para venir a leer tu entrada de Camboya y las que pueda. Besos para los tres :-))

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    1. Hola Argonauta! Guau!!!!! Tíbet, Nepal, India,... son destinos aún muy "poco ortodoxos" para llevar a Macarena. Para eso aún tendremos que esperar unos años. Para ella, si lees el blog, por ahora son cosas más light, pero aquí no se descarta nada. Donde sí que no hemos estados ni solos ni con ella ha sido en América, no sé... por ahora creo que terminaremos Asia y lo que podamos de África -que no están las cosas para bromas y menos viajando con una niña-. No te creas, nosotros también viajábamos mucho más antes de la crisis, aunque ahora es lo único que no perdonamos aunque sea a costa de reducir las salidas, el cine, las compras... ya sabes. Y Camboya... sí, nos ha enamorado. El próximo verano queremos visitar Laos y Vietnam, pero no descartamos reservar unos cuantos días para volver. Es un país de gente maravillosa y con una cocina exquisita. Y me encanta que aunque hayas parado un poquito la producción de tu blog de viajes, sigas escribiendo. No dejes nunca de escribir. En seguida te agrego a mis círculos para poder disfrutar de todas las entradas de tus blogs. Muchísimas gracias por tu comentario y... seguimos en contacto. Muchos besos.

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